Un reciente estudio realizado por un grupo científicos daneses reveló que las mujeres que consumen cualquier tipo de anticonceptivos hormonales son más propensas a contraer cáncer de mama.

La investigación, respaldada por la Fundación Novo Nordisk, fue publicada el 7 de diciembre en la New England Journal of Medicine. Fue desarrollada por los científicos Lina Morch, Charlotte Skovlund, Philip Hannaford, Lisa Iversen, Shona Fielding y Ojvind Lidegaard.

Los especialistas evaluaron a 1,8 millones de mujeres de entre 15 y 49 años.

El estudio duró más de diez años y se descubrió 11.517 casos de cáncer de mama dentro de este grupo.

El estudio también reveló que por cada 100 mil mujeres que consumen anticonceptivos hormonales, hay 68 casos de cáncer de seno cada año.

Los resultados de la investigación además evidenciaron que no solo los métodos anticonceptivos antiguos causaban cáncer de mama, sino que también pueden hacerlo los métodos modernos de anticonceptivos hormonales, como el dispositivo intrauterino liberador de hormonas, las píldoras y otros implantes.

David Hunter, profesor de epidemiología y medicina en la Universidad de Oxford, dijo al New York Times que había una esperanza de que los anticonceptivos hormonales modernos “estuvieran asociados con un menor riesgo. Este es el primer estudio con datos sustanciales que demuestra que este no es el caso”.

Por su parte, Marisa Weiss, una oncóloga que fundó el sitio web breastcancer.org, declaró a ese mismo medio que la investigación de los científicos daneses es “importante porque no teníamos idea de cómo las píldoras modernas eran comparables a las pastillas anticuadas en términos del riesgo de cáncer de mama, y no sabíamos nada de esto con respecto a los dispositivos intrauterinos”.

“Y si sumamos todos los millones de mujeres que toman la píldora, esto se torna en una preocupación importante para la salud pública”, prosiguió.

Este no es el único estudio que ha revelado que el uso de anticonceptivos aumenta el riesgo de cáncer de mama. En el año 2014, una investigación realizada por un grupo de médicos de la India halló “que el uso prolongado de píldoras anticonceptivas es más alto entre mujeres que sufren de cáncer de mama (11,9%), comparado con individuos sanos (1,2%)”.

Actualmente, algunas mujeres han optado por utilizar el método Essure, un anticonceptivo no hormonal que se inserta en las trompas de Falopio para impedir el paso de los espermatozoides. Sin embargo, su uso puede causar dolores crónicos, perforación de órganos, agotamiento y envenenamiento por níquel.

La Iglesia siempre ha señalado que los métodos anticonceptivos son inmorales porque separan la procreación del acto sexual. En cambio aprueba los métodos de Planificación Familiar Natural (PFN) porque permiten que la pareja permanezca abierta a la vida.

Existe una gran variedad de métodos naturales que tienen una base científica para evaluar cuidadosamente el cuerpo y el ciclo menstrual de cada mujer. Además cada vez son más las mujeres en el mundo, y no son solo católicas, que están comenzando a utilizarlos.

Fuente:  Catholic.net