“Cristo quiere una Iglesia de puertas abiertas, que conduzca hacia el cielo”, aseguró monseñor Rolando Álvarez, en la parroquia San Pedro Apóstol, en ciudad Darío, el 29 de junio.

Pidió a los fieles no ser una Iglesia cuyo centro sean ellos mismos y no Cristo. De igual manera explicó que la Iglesia de puertas abiertas “es la que brilla con la luz de Cristo, y la que se deja cuestionar por la palabra”.

“El Señor te dice: Levantate, para que seas parte de una Iglesia de Evangelizados y evangelizadores”, expresó.

El obispo de Matagalpa agregó que en Cristo se ha dado una revolución inimaginable “El Señor se ha hecho servidor”, por eso, “si alguien quiere ocupar los primeros lugares debe ser porque será servidor de los demás”.

“No tengamos miedo de poner la mirada y el corazón en las cosas de arriba, de servir y conducir a los hermanos hacia las puertas del cielo. Tampoco discriminemos a nadie, ni alejemos a la gente de la Iglesia, solo conduzcan a los hermanos hacia Cristo quien nos reúne como pecadores y nos une como un solo pueblo”, concluyó.