El Obispo de Trujillo, Mons. Oswaldo Azuaje, pidió al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que renuncie y convoque a elecciones libres para poder hacer frente a la grave crisis de hambre, inseguridad, falta de medicinas y pobreza que afecta al país sudamericano.

“Yo le digo: Señor Maduro, renuncie y convoque a los venezolanos a unas verdaderas elecciones libres, para que decidamos el futuro porque aquí no se soluciona todo con que el chavismo se vaya. Tiene que haber una reconstrucción del país donde deben convocarse a todos los venezolanos, sin excluir a nadie, para que Venezuela vuelva a ser un país próspero”, dijo el Prelado.

En comunicación con el diario nicaragüense La Prensa, el Obispo pidió al mandatario que dé un paso al costado. “Señor Maduro, por favor renuncie y acepte que Venezuela necesita elecciones libres y que los venezolanos anhelamos ejercer nuestra ciudadanía en un país de verdad”, expresó.

El Obispo lamentó que actualmente en Venezuela “hay gente muriendo porque no tienen medicinas, hay niños muriendo de hambre. Venezuela está viviendo una crisis humanitaria”. “La gente necesita comida y no hay suficiente comida, no hay suficiente medicina para todos”, añadió.

El Prelado dijo además que los sacerdotes también sufren la crisis porque “muchos son diabéticos, están sin insulina porque no hay. Es un verdadero drama”. “La Iglesia ha querido traer medicinas por medio de Cáritas, pero el Gobierno no autoriza y luego dijeron mentiras: que Cáritas quería dinero por las medicinas, y no es verdad. Lo que sí es verdad es que Venezuela vive una crisis humanitaria”.

“¿Entonces qué hacemos? La gente lo que tiene es para medio comer: ¿Cómo es posible que un banco de un pueblo vecino amaneció sin nadie trabajando?; renunciaron desde la gerente hasta el último trabajador porque lo que les pagaban no les alcanzaba, apenas para medio alimentarse, entonces ¿cómo podemos subsistir?”, cuestionó el Obispo de Trujillo.

Mons. Azuaje dijo que “el salario mínimo por acá anda en un millón trescientos mil bolívares y con eso solo puedes comprar dos cajillas de huevos y te quedan 300 mil. Con ese dinero apenas se puede comprar medio kilo de azúcar”.

La grave crisis que afecta al país, dijo el Obispo venezolano, se debe a “la corrupción, a la mala administración, la ideología”.

“La industria ha desaparecido casi y el dinero se ha ido porque ha habido una concepción equivocada del comercio, de la producción, o sea, una concepción, digámoslo, socialista. Desde el punto de vista comercial es un cataclismo porque la economía la han tratado de una manera increíblemente sucia, ideologizada”.

Ahora, continuó el Obispo de Trujillo, “Venezuela tiene casi un 80% de pobres y un 40% está en pobreza extrema. La clase media prácticamente ha desaparecido”.

Para concluir, el Prelado lamentó que “en los últimos dos años más de dos millones de venezolanos se han ido por el hambre, por la inseguridad que azota al país”.

Fuente: Aciprensa