“La persona rencorosa y con las manos llenas de sangre no puede orar por la paz, porque su mundo está contaminado”, afirmó monseñor Isidoro Mora, vicario general de la Diócesis de Matagalpa el 6 de mayo, al presidir la santa Misa en Catedral previo a la “Peregrinación Diocesana a la Montaña de la Paz-Cerro Apante”, en la ciudad de Matagalpa, con la participación de fieles provenientes de diversos lugares que ofrecieron la Eucaristía y el trayecto por la paz del país, por los Obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y por la vida.

Al iniciar la homilía el también párroco de San Ramón explicó que monseñor Rolando Alvarez, Obispo, no pudo participar en la festividad porque actualmente junto a Obispos nicaragüenses están realizando un intenso trabajo previo al “Diálogo Nacional”, en el que serán mediadores y testigos, “por lo tanto – dijo monseñor Isidoro – ofrezcamos oraciones, rosarios y Eucaristías por nuestros pastores para que el Señor les ilumine y les conceda distinguir lo autentico de lo no autentico porque en este camino se corren muchos riesgos”.

Refiriéndose al texto del Evangelio según san Juan (15,9-17) correspondiente al sexto domingo del tiempo pascual, explicó que en la expresión de Cristo, “ámense los unos a los otros como yo los he amado”, se encuentra la plenitud del amor cristiano, por eso todos los seguidores de Jesús deben hacer resonar en el corazón el signo del amor cristiano, pues “lo que da vida a una persona es el amor, los que nos hacer ver como personas para ser sal y luz del mundo es el amor, por eso en amores vacíos no está Dios, y si en el mundo hay mucho sufrimiento es porque estamos lejos de la fuente del amor… Y una persona llena de rencor, con malas intenciones, sin amor y con las manos llenas de sangre no puede orar por la paz porque su mundo está contaminado”, dijo.
Seguidamente instó a luchar por ser hombres y mujeres de bien y de justicia, para que llegando a Cristo fuente del amor, “logremos trabajar por la paz”.

Por: Manuel Antonio Obando Cortedano