Igual que mayo es el mes de las flores también es el mes de las madres. La mayoría de los países celebran en este mes a ese ser amado. Así sucede en España, Hungría, Portugal, Sudáfrica y Lituania, quienes lo festejan el primer domingo de mayo.

En Nicaragua, al contrario de estos países, se celebra hoy 30 de mayo, muchos saben que se les rinde homenaje en esta fecha a las madrecitas, pero pocos conocen el por qué de la celebración en este día.

Por ello debemos remontarnos a inicios de la década de los años cuarenta, cuando era presidente de Nicaragua don Anastasio Somoza García.

Aunque esta celebración tiene un origen fuera del país, de acuerdo con don Mario Fulvio Espinosa, se presume que se originó en EE. UU. pero no hay un dato concreto que así lo confirme.

“En 1914 el presidente Thomas Woodrow Wilson estableció en EE.UU. conmemorar el Día de las Madres el 10 de mayo, años después se cambió la fecha y quedó establecido que se celebraría el segundo domingo del mes, tradición adoptada por otros países donde permanece hasta la actualidad como una de las fechas más importantes del calendario anual”, expresa Espinosa.

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En Nicaragua esta celebración fue una iniciativa del general Somoza quien en el decreto número 69, del 29 de mayo de 1940 en la Gaceta 148 de ese mismo año, oficializó el 30 de mayo como Día de las Madres nicaragüenses.

“Esa resolución fue ratificada en 1956, estableciendo el 30 de mayo casi el último día del mes como la fecha para celebrar a las progenitoras y también fue declarado día absuelto”, refiere Espinosa.

En la sociedad

Proteger y apoyar la maternidad es importante. La sociedad debe favorecer este aspecto, porque cumple una función social: provee al mundo de nuevos seres.

La familia juega el rol de la enseñanza y la madre dentro de este núcleo es muy importante.
Existen hogares donde ya no está mamá, pero ese papel es asumido por las abuelas, por eso es que una madre es más que un título otorgado por la sociedad, es una muestra de amor verdadero.

La psicóloga Jahaira Castro agrega que las madres muchas veces desempeñan una doble función en el núcleo familiar, porque son las que enseñan y también protegen a los hijos, y juegan el roll de padres.

“El amor materno va más allá del tiempo, las circunstancia y de los obstáculos. Ser madre es uno de las responsabilidades más difíciles, porque se tiene el deber de hacer de esa persona que tuvo en sus entrañas una persona de bien para la sociedad, pero también es un regalo divino”, finaliza Castro.