El Instituto Franciscano Rubén Darío en Ciudad Darío, comprometido con toda la gran familia de este centro educativo, presentó este lunes 12 de junio al misionero católico, Hanns Myhulots, de origen Europeo que desde los 9 años consumió drogas, con el testimonio “Yo viví en el infierno”

Saben porque soy un misionero, dijo bromeando: “porque estoy vivo, estoy guapo, estoy hecho todo un papacito”. Hanns es un ser que atrae a todo el que lo escuche, el equipo de Radio Santa Lucía estuvo presente y puede afirmar la atención con la que fue escuchado, como se disfrutó de casi dos horas de testimonio.

Este misionero ha visitado todos los países centroamericanos y trabaja con una fundación que protege a todos los jóvenes que están metidos en las drogas, la prostitución o que están enfermos de VIH- SIDA. “Las drogas son una consecuencia de muchos problemas que pasan en el hogar” afirmó Hanns al reconocer que en un 98% él tuvo la culpa de su adicción.

 “Chavos, ustedes tienen en sus manos un don maravilloso… ustedes tienen en sus manos que Nicaragua sea la potencia o el país más fracasado del mundo” Hanns Myhulots. Invitar a este misionero según una madre de familia es de gran ayuda para los jóvenes de nuestra ciudad, es una terapia para todos aquellos que están consumiendo, y finalmente para los padres de familia.

“Que te importe una sola vida, que te importe la tuya” afirmó Hanns al referirse a todos los jóvenes del Instituto Franciscano Rubén Darío quienes disfrutaron de este hermoso testimonio. Al finalizar, el director general, Fray Ignacio Urbina le agradeció diciendo: “Has sido un evangelio, una buena noticia”

Si quiere conocer más sobre el misionero Hanns Myhulots y su fundación, visita la página “Uno más por Jesús” y esté pendiente de nuestra radio, quienes siguiendo nuestra misión de “Evangelización permanente” estuvimos presente en el Instituto y grabamos el testimonio.