Celebran a Fray Odorico de Andrea y piden por Nicaragua:

Celebran a Fray Odorico de Andrea y piden por Nicaragua:

25 marzo, 2019 0 Por Josary Mayerling Vargas Vega

Miles se congregaron el 24 de marzo en San Rafael del Norte, Jinotega, para conmemorar 29 años de la muerte del Siervo de Dios Fray Odorico de Andrea y 103 años de su nacimiento en Italia. El sacerdote franciscano se destacó por su trabajo a favor de los pobres, marginados, de los excluidos y quiénes sufrían a causa de la guerra, es más, logró reunir a los dos grupos armados más fuertes del país a finales de la década de los 80 con quiénes celebró la Misa e hizo intercambiarán el saludo de paz.

Este y otros gestos como la promoción de proyectos de agua potable, energía eléctrica, salud y educación siguen presentes entre los fieles de San Rafael, Nicaragua y el mundo que cada año en marzo llegan al Tepeyac donde descansa el Siervo de Dios.

En el 2019 los festejos fueron entregados por Nicaragua y quienes sufren en nuestra nación y el exilio. También se hicieron presente el señor nuncio apostólico monseñor Waldemar Stanislaw Sommertag, quién presidió la santa Misa, monseñor Rolando Alvarez, Obispo de Matagalpa que por cuarto año consecutivo visita el lugar y monseñor Carlos Herrera, Obispo de la Diócesis de Jinotega.

A las 11 de la mañana inició la santa Misa; mientras se desplazaban en medio de la multitud los Obispos fueron saludados y ovacionados, a la vez que saludaban e impartían la bendición.

A continuación compartimos extractos de la homilía del señor nuncio apostólico:

“Seguimos en este camino Cuaresmal, un camino que como Moisés nos anima a seguir en el camino de la vocación que el Señor nos ha dado a nosotros, vocación que hasta en la vida profesional es don de Dios. Como Moisés somos llamados a seguir en el camino de la Cruz para llegar a la gloria de la resurrección, no hay un camino privilegiado, para la resurrección hay que pasar por la Cruz.

El pueblo de Israel necesitaba aprender una cosa, ser un sólo pueblo, único bajo la mirada y gracia de Dios. Somos nosotros el pueblo de Dios único y no dividido, Dios ha elegido nuestros desiertos para encontrarse con nosotros.

Evidentemente el mal es siempre un evento negativo pero como cristianos no debemos caer en la desesperación si no ver la oportunidad para acercarnos a Dios y construir una verdadera comunidad cristiana que es la Iglesia.

Hermanos y hermanas: Caminamos juntos, y en medio de todo aprendamos a escuchar la voz de los que sufren para encontrar juntos la paz.

La esencia de Dios es cercanía, es amor, se alcanza el verdadero amor cuando cortamos las ramas secas del egoísmo, de la desesperanza, de los perjuicios y del mal. Es este amor tan noble y profundo que inspiró la vida del padre Odorico que solía decir: Alabado sea Dios. Siempre sea alabado en la vida de nosotros porque Dios quiere manifestarse en tu vida, en tu palabras y acciones. No olviden: El Señor no se cansa nunca de esperar, a veces parece imposible pero Dios no se cansa nunca de esperar. En medio de las dificultades el Señor nunca se cansa de esperar y se acerca para esperar nuestro rostro cercano, alegre y esplendoroso.

Aprendamos a reconocer los dones que el Señor nos ha dado y alabarlo por las gracias recibidas, pero sin olvidar alabarlo también cuando estamos en el desierto de la enfermedad, dolor, luto, incertidumbres y momentos difíciles, ahí hasta el desierto florece, esto pasa cuando tenemos la fe, la esperanza y tomamos la decisión de adentrarnos en el misterio de la misericordia Divina porque Dios es siempre perdón y amor.

Estamos aquí en este monte, vemos la naturaleza, recordamos los dos montes: El tabor de la transfiguración y el monte calvario. A veces pasamos de un monte a otro es el camino de la Cuaresma, pero la gloria de la resurrección nos llenará en las fiestas pascuales, recuerden que Dios está con nosotros y que nos ama. Este es el mensaje de Fray Odorico que buscó el perdón, vías de reconciliación llevando por si la palabra que es esencia del amor de Dios, Dios es amor, y es amor misericordioso.

Pedimos a Dios nos convierta en el tiempo Cuaresmal para saber entrar en la vida de Cristo que es misericordia. Así sea”.

Por: Manuel Antonio Obando Cortedano.