Delante del señor nos postramos con un corazón contrito y humillado, y le ofrecemos al señor toda nuestra vida.

Delante del señor nos postramos con un corazón contrito y humillado, y le ofrecemos al señor toda nuestra vida.

30 marzo, 2019 0 Por Josary Mayerling Vargas Vega

En este cuarto viernes de cuaresma y viacrucis en el que una vez más hemos acompañado a nuestro señor Jesucristo en su pasión, meditando a través de cada estación.


También hemos participado de la Santa Eucaristía que ha sido celebrada por nuestro párroco Vicente Martínez, que en su mensaje el día de hoy nos ha dicho que la iglesia insiste en las prácticas cuaresmales, la oración, el ayuno y la limosna que es la ofrenda en otras palabras, que son en resumen la entrega de nuestra vida a Dios.

«Nos ha expresado que podemos resumir la liturgia de hoy en tres temas: el perdón, amar al prójimo y morir a nosotros mismos, y nacer para Cristo».

«Todo reino dividido acaba por perderse, debemos de tener pendiente dos cosas: la presencia del mal y la presencia de Dios, no podemos decir que no existe la maldad, el mal es el pecado presente en el hombre, pero viene un hombre más fuerte que es Jesús y vence el mal con el bien».

«Hay mucha maldad en el mundo, división en la familia, pareciera que el mal camina a 100 kilómetros por hora, pero el bien vence al mal, aunque parezca que el bien va quedando atrás, pero no es así, Cristo a vencido al mal y volverá a vencerlo».

Retomando el perdón nuestro párroco se ha dirigido con la siguiente palabras: «la persona no perdona por cobarde, no perdona por ser débil o para dar gusto, sino que perdona porque ama, el tema del perdón es el tema más duro, porque nos cuesta perdonar, no es fácil perdonar, pero hermanos el perdón es divino, viene de Dios y la persona unida a Dios, sabe perdonar».
«Jesús nos invita a amar al prójimo,a amar también a nuestros enemigos, a orar porque quienes nos aman y también por quienes no nos aman».

Al finalizar no ha expresado que el Señor a través de la iglesia nos ofrece no solo la oración, sino también el ayuno, que el ayuno es ser justo, honrado, el verdadero ayuno consiste en dejar de comerte a tú hermano, dejar de destruir a tú hermano.

Y finalmente concluyó instando a preguntarnos ¿Estamos largo o cerca de Reino de los Cielos?

Redacción Alexandra Chavarría