Miles de católicos acompañaron este lunes por las calles principales de León, Matagalpa y Granada la venerada imagen de la Virgen de La Merced, patrona de los matagalpinos y de los leones.

Durante la celebración religiosa, monseñor César Bosco Vivas Robelo, obispo de la Diócesis de León, dijo que el llamado que hace la Virgen de la Merced es a una auténtica reconciliación entre los nicaragüenses. “Y no habrá reconciliación mientras no haya conversión de corazón, es decir despojarnos de cualquier odio, deseo de venganza, es necesario, es indispensable de lo contrario viviremos siempre amargándonos la vida uno a otros”, aseguró Vivas.

Sobre la situación sociopolítica que ha dejado en Nicaragua a más de 500 muertos, según la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (Anpdh), aseguró que “llega el momento en que ya no podés hacer que Nicaragua sufra más. Es decir, tenemos que comprender el sufrimiento de la patria que es el sufrimiento de los nicaragüenses y unirnos por un esfuerzo de una búsqueda de soluciones realmente pacíficas, la solución está acercarnos a Dios”.

 El obispo de León expresó que la actividad es una fiesta que se hace “mucho más solemne que los otros años, la fiesta de nuestra madre de La Merced para León es la cumbre de las festividades religiosa propia de nuestra ciudad episcopal”, dijo.

Más de 30,000 personas participaron en la procesión con la imagen de la Virgen de La Merced, patrona de la Diócesis de Matagalpa, estimaron miembros del clero diocesano. LA PRENSA/LUIS EDUARDO MARTÍNEZ M.

En Matagalpa

A las solemnidades religiosas y procesión dedicadas a Nuestra Señora de La Merced, en Matagalpa, se unieron pobladores evangélicos y no creyentes.

Durante la procesión, en la que este año no hubo participación de las bandas musicales escolares, muchos de los asistentes ondearon las banderas de Nicaragua y de la Iglesia; otros llevaron y lanzaron globos de colores azules, blancos y amarillos.

Sara Salgado portaba una bandera azul y blanco en la procesión argumentando que “la patria está herida y (estamos) pidiéndole al Señor que nos sane de estas llagas que estamos padeciendo en nuestra amada Nicaragua”. En tanto otro feligrés, que llegó desde San Dionisio y sugiriendo anonimato, expresó que la bandera “es el símbolo que debemos portar todos los que amamos a Nicaragua y andamos pidiendo por un cambio, sobre todo por la paz”.

Durante el recorrido de un poco más de dos kilómetros, la feligresía entonó cantos dedicados a la Virgen al tiempo que rezaban el Santo Rosario, aunque también hubo quienes llevaron pancartas con mensajes demandando la liberación de los presos políticos en el país.

A la procesión con la imagen de la Virgen de La Merced, este lunes en Matagalpa, algunos llevaron pancartas con mensajes alusivos a la liberación de los presos políticos en el país. LA PRENSA/LUIS EDUARDO MARTÍNEZ M.

Las tentaciones

Antes de la procesión, el obispo de Matagalpa, monseñor Rolando José Álvarez Lagos, presidió una misa junto a la mayoría de los 57 sacerdotes de la diócesis y en la que la feligresía colmó totalmente la catedral San Pedro Apóstol. Muchos tuvieron que escuchar desde afuera y parte del clero salió a los alrededores a compartir la Comunión.

En su homilía de 31 minutos, monseñor Álvarez disertó sobre cuatro “tentaciones escondidas” que Cristo sufrió en la Cruz, empezando con que el maligno pretendía que Jesús se defendiera, pero éste renunció a “la defensa del que no está dispuesto a pedir perdón bajo ningún punto de vista, porque siente que, si lo hace, su mundo o su castillo de naipes se le viene abajo (…) La defensa del que no está dispuesto a aceptar sus propios errores y rectificarlos con sencillez”.

Según la reflexión del obispo, el maligno pretendía además que Cristo se defendiera “con las mismas suciedades del engaño”, porque “el maligno es el padre de la mentira y quiere que se le rinda pleitesía, honor y tributo y, si no se le hace se enfurece, se rabia, entra en cólera (…) es la tentación de comprar y vender conciencias…”.

LA PRENSA/LUIS EDUARDO MARTÍNEZ M.

En Granada

“Celebrar a la Virgen de la Merced es celebrar la libertad que Dios dio a la humanidad. Él nos hizo libres. No quiere esclavitud”, dijo monseñor Jorge Solórzano, obispo de la Diócesis de Granada, al presidir la misa dedicada a la patrona de los presos.

El obispo destacó el papel que ha jugado la orden mercedaria en el mundo en busca de conseguir justicia para los más débiles. Dijo que después de la abolición de la esclavitud, la orden se adaptó a nuevas formas de cautiverio que surgieron en el siglo XIX, desde los presos, hasta la situación de refugiados, drogadictos y flagelos sociales, como la prostitución infantil y otro tipo de prostitución que existen hasta en estos tiempos.

Este lunes, el templo estaba rebasado de fieles devotos y hubo confirmas de niños y adultos.

Las banderas de la iglesia católica y la azul y blanco de Nicaragua, predominaron en los altares en León. LA PRENSA/Eddy López

Tradición

En 1680, la Santa Sede autorizó la celebración de la fiesta de la Virgen de la Merced en toda España y en 1696 el Papa Inocencio XII la extendió a toda la Iglesia y fijó su fecha el 24 de septiembre.

17 de julio de 1912 , la Virgen de La Merced fue declarada patrona de la ciudad de León y 50 años después, el Santuario de La Merced fue declarado Patrimonio Artístico y Cultural de la Nación.

Con información de Eddy López, Luis E. Martínez y Lucía Vargas

La Prensa