Las protestas iniciaron el 18 de abril por la reforma al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), donde aumentarían las cotizaciones y aplicarían una deducción de un 5% a los pensionados.

El miércoles 18 de abril ancianos nicaragüenses respaldados por estudiantes, nietos, hijos entre otros, decidieron realizar un plantón en camino de Oriente, Carretera a Masaya, en contra de la reforma, al lugar llegaron simpatizantes del gobierno, quienes agredieron a los ahora denominados autoconvocados.

Durante las protestas según diferentes organismos de derechos humanos, se han registrado más de 350 muertos en el país y una gran cantidad de personas detenidas arbitrariamente, muchos de los arrestados hoy son acusados según la Policía Nacional por “Terrorismo” entre otros.