Monseñor Alvarez, administra sacramento de la Confirmación en San Ramón

Monseñor Alvarez, administra sacramento de la Confirmación en San Ramón

15 diciembre, 2018 0 Por Josary Mayerling Vargas Vega

Monseñor Rolando Alvarez, obispo de la Diócesis de Matagalpa, administró el sacramento de la Confirmación a jóvenes de la parroquia de San Ramón, el 14 de diciembre.

En la homilía explicó que el Espíritu Santo es el poder del Padre y del Hijo, todo lo que el Padre y el Hijo quieren hacer lo hacen a través del Espíritu Santo, “recuerden la encarnación, el Padre hace que el Hijo se encarne en María Santísima por obra y gracia del Espíritu Santo”.

En este punto indicó que si un Matrimonio está mal deberían unirse con sinceridad e invocar al Espíritu Santo y serán testigo de grandes cambios. “Pregunto: ¿Cuántos de los Matrimonios que están a punto de destruirse invocan al Espíritu Santo? Por eso me parece que nosotros hemos olvidado al Espíritu Santo, lo hemos dejado en el cajón del olvido y el Espíritu Santo está ahí queriendo hacer su obra pero no lo invocamos, no lo clamamos”.

“Las sagradas escrituras recuerdan que el Espíritu Santo es el que hace toda la obra del Padre y del Hijo, hagan la prueba y verán que bueno es el Señor. ¿Cuántas madre que están a punto de perder a sus hijos no invocan al Divino Espíritu? ¿Cuántas familias que están divididas no se toman el tiempo para invocar y pedir luz al Espíritu Santo?”, cuestionó.

En este punto recordó que Nicaragua vive una situación dolorosa que lleva al extremo de dividir a hijos de madres, papás que toman posturas radicales y hasta armas que en cualquier momento pueden ser usadas contra su propio hijo o hija, “eso es del demonio. ¿Cómo es posible que un hermano le diga al otro públicamente traidor?, y pienso ¿cuál es el mensaje que estas cosas nos están transmitiendo a los demás? Esto es serio hermanos, y viene del demonio, y si alguien es capaz de amenazar a su propia madre, también puede hacer cualquier otra cosa contra otro, ¿qué podemos esperar de ese?”, lamentó.

Monseñor Alvarez, también recordó que si un hermano dice en público al otro “traidor”, ¿qué otras cosas se pueden esperar de él hacia otra persona?. En esto aseguró que el único que puede sanar y curar estas heridas que se están dando en nuestro país es el Espíritu Santo con su fuerza y poder, porque ante todo lo que vive el país las heridas perduran, por lo tanto sólo queda acudir a la fuerza del Espíritu Santo.

Aquí cuestionó cuantas amenazas se están dando en las zonas rurales “¿cuántos le están poniendo la pistola al otro en la cabeza? Esto no viene ni puede venir de Dios, estos niveles de violencia nunca se habían vivido en Nicaragua, estos niveles de odio nunca ni en los momentos más crudos de la guerra se habían vivido en el país porque en esos momentos ya los adversarios tenían marcados sus territorios, pero aquí aunque no haya guerra hay una batalla de odio que el demonio está llevando adelante, y si ustedes se preguntan ¿cómo una comunidad así puede salvarse? No lo duden que sólo con la fuerza del Espíritu Santo”.

“El Espíritu Santo puede salvar tu comunidad, tu parroquia, el Espíritu Santo es el único que salvará a Nicaragua. Eso de que si Nicaragua continúa de esta manera se irá al abismo económico es tontería, porque de seguir así Nicaragua se iría al abismo del odio. Hay gente que en este país se siente con el permiso, con la autoridad de poder agredir a la otra persona a la hora que quiera, como quiera, y hermanos un alma tenemos y si la perdemos no la recuperaremos. Esto es muy serio lo que está viviendo Nicaragua, muy serio”.

“Aquí todo creyente independientemente su ideología sabe que estamos hablando la verdad y debería invocar al Espíritu Santo y ninguno debería actuar contra el Evangelio, porque el día que un creyente tome estas actitudes violentas puede estar seguro que el demonio lo está influenciado, porque aunque tengamos diferencias contra el otro el creyente no levanta su mano”.

En esto dijo que al creyente que levante su mano contra el otro, el Señor le hará la misma pregunta que le hizo a Caín “¿Dónde está tu hermano? ¿Qué has hecho con tu hermano?”, y si alguien, creyente o no, ha matado a una persona y no se arrepiente, el día de su muerte Dios le preguntará: “¿Qué has hecho con tu hermano?”, “no dude que el día de la muerte Dios le hará esa pregunta y si no se arrepiente, si no pide perdón esa pregunta Dios se la resonará. Por eso hermanos debemos invocar al Espíritu Santo, debemos invocarlo en Nicaragua porque hay mucha gente llena de odio, hay que invocarlo para que el demonio no se siga acercando y para que el Espíritu Santo salve a este país de la división y del odio”, dijo.

El Obispo de Matagalpa pidió a los coordinadores que en las capillas rurales esté el lema de la Diócesis para este año: “Renovados a la luz del Espíritu Santo”, además que antes de cada celebración de la palabra los delegados invoquen al Espíritu Santo, “hagan caso que la batalla espiritual es fuerte y tenemos que revestirnos de los único que tenemos que es la fuerza del Espíritu de Dios”.

Como tercer asignación que dejó a los coordinadores y delegados es que enseñen a las comunidades la invocación al Espíritu Santo y por último les instó a hacer la invocación al Espíritu Santo todos los días en la mañana antes de levantarse, “si lo hacen se harán amigos del Espíritu Santo y el Señor hará grandes obras”.

Por: Manuel Antonio Obando Cortedano.